Un viejo dicho nos propone que recoges aquello que cosechas. Si plantas tormentas, cosechas tempestades, dice otra afirmación parecida. Me gusta plantearlo más en positivo: Planta aquello que quieras ver florecer. Pero no se trata sólo de lo que dices o haces, sino también tus deseos y preocupaciones… todo eso que haces con tu vida es lo que florecerá a tu alrededor. Planta en ti, lo que quieres que crezca a tu alrededor.
Etiqueta: positivo
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Cuando no puedes perdonar
Estaba viendo una película en la que una de las protagonistas no era capaz de perdonar a su madre. Ella, la madre, la abandonó de pequeña y, aunque había regresado para verla y recuperarla nuevamente, era incapaz de perdonarla. Por más que avanza la trama, pese a que el resto de la familia sí que la perdona, esta muchacha no puede. Así que pensé en lo terrible que es no poder perdonar. Debe ser tremendo cuando no puedes perdonar.
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Y seguramente no aprenderemos
La vida nos da innumerables oportunidades. No se sabe bien hasta cuando, pero nos sigue dando oportunidades. A pesar de eso, no aprendemos. Pasamos crisis, batallas, problemas y volvemos a cometer los mismos errores. Se da la circunstancia ahora que el planeta se recupera a una velocidad vertiginosa, gracias a que nos hemos quedado en casa, pero no aprendemos esta enseñanza. Otra lección que seguramente nos da este “encierre” es que necesitamos bastante poco para vivir. Ni tanta ropa, ni tanta comida, ni tanto papel higiénico. Es probable que en unos días o unas semanas, volvamos a las andadas.
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Ver el bien en todo
Ser Positivo/a no es fingir que todo está bien. Ser positivo es ver el lado bueno de las cosas. Hay mucha crítica hacia la positividad. Hay quien dice que es una artimaña para disfrazar la realidad. Sin embargo, una de las mejores definiciones que he leído recientemente sobre “ser positivo” es, precisamente la capacidad de ver el lado bueno de las cosas. Ver el bien en todo.
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y cuando la realidad rompe las expectativas
Hablamos de tener fe, esperanza, de saber que pronto terminará todo y, sin embargo, el encierre se alarga. Tenía la esperanza de poder celebrar pronto un abrazo con compañeros, amigos y familia, reunirnos como lo hacíamos antes, pero todo se demora. Confiaba en poder celebrar la fiesta de mi cumpleaños, la onomástica o cualquier otra que tenía lugar en estas semanas de estancia en casa, pero la realidad me dice que no será posible. Así, cuando la realidad rompe las expectativas, no queda otra que aceptar la realidad.
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Ser agradecidos y recrearnos en lo pequeño, claves para seguir adelante
Estamos encerrados y hay muchas cosas de las que podemos disfrutar. Sobre todo, lo que prefiero es celebrar cada día la vida, lo mínimo, lo sencillo. Cuando pregunto sobre lo bueno de estar en casa durante tanto tiempo, algunas grandes personas me dicen que se recrean en lo mínimo ¡esa es la actitud! Antes nunca fue tan maravilloso ir a buscar el pan, llevar la basura o limpiar la casa, sobre todo en equipo, con nuestros seres queridos ¡que maravilla estar en casa!
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¿Se abusa del pensamiento positivo?
Vuelve nuevamente la eterna pregunta ¿estamos obligados a ser felices? ¿por qué ese movimiento de quien considera que ser feliz debe ser casi una obligación? ¿Debemos ser positivos siempre? Creo que todas las preguntas se contestan con un NO, rotundo. Se critica desde muchos sectores la imposición del pensamiento positivo y de una vida optimista y feliz, porque lo consideran como una utopía. Y, en cierto modo, tienen razón. No se puede estar feliz, positivo y alegre siempre. Parece que asistimos a una dictadura de la felicidad: Es obligado ser feliz, pero no, no es así.
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El equilibrio de la felicidad
Hay quien confunde la felicidad con el placer. Hay quien cree que la felicidad es una sonrisa pintada en la cara, otros ponen una sonrisa fingida para aparentar ser felices. Sin embargo la felicidad no es un instante de alegría o placer por un disfrute muy intenso, sino que la felicidad es cuestión de equilibrio.
