Etiqueta: positivo

  • La respuesta está en el corazón

    Escuché esta afirmación hoy mismo y me impresionó. No porque sea una frase bonita, no porque sea algo estupendo que podemos decirle a alguien como respuesta a sus dudas, sino porque alberga un aprendizaje potente que todos/as deberíamos asumir. No se trata sólo de amar más y rumiar menos. No es simplemente ser enamoradizo y pasional. No es dar importancia sólo a las emociones olvidando todo lo demás. Es algo con lo que estoy plenamente de acuerdo: Habitualmente no buscamos las respuestas en nosotros mismos, sino que queremos que todo nos venga dado de fuera. O, también, no nos escuchamos todo lo que deberíamos.

    La respuesta está en corazón
    (más…)
  • Cree en ti

    Nuestra autoestima es clave para un buen desarrollo personal. En ocasiones tenemos depositada todas nuestras expectativas fuera de nosotros/as, en las circunstancias, en tener un buen trabajo, un éxito que nos llegará desde fuera, porque alguien nos da algo y no porque lo merezcamos. Mereces ser feliz. Por tanto, es más que importante creer en cada uno de nosotros/as, cree en ti.

    Cree en ti.. .siempre
    (más…)
  • No normalicemos las prisas

    Vivimos muy deprisa, no cabe duda. Los días pasan rápido, las semanas y los meses. Ya estamos en Navidad y parece que fue ayer cuando estábamos tumbados en la playa tomando sol. Sin embargo, no quería compartir una reflexión sobre lo rápido que transcurre todo, aunque sea cierto, sino de querer ir más rápido que el tiempo. Me viene todo esto a la cabeza porque escuché decir a una persona que para ver las series más rápidamente, las reproduce a 1,5 de velocidad. Las voces se oyen un poco “apitufadas” pero veo más capítulos.

    No normalices las prisas
    (más…)
  • Alegrarnos por las cosas sencillas

    No sé muy bien en que momento se popularizó que para tener una buena vida hay que tener mucho éxito, ser el “jefe” de una empresa maravillosa en la que se trabaja poco y se gana mucho, tener una familia increíble compuesta por personas esbeltas, atléticas, simpáticas y adorables que conducen coches últimos modelos, con vacaciones de ensueño y en una casa con jardín, barbacoa, perro y el doble de habitaciones de las personas que componen la familia. No sé en qué momento pusieron el listón tan alto, que se nos olvidó disfrutar de las cosas sencillas.

    ¿La casa de los sueños?
    (más…)
  • Planeta autosuficiencia

    Le estado dando vueltas a este planeta durante esta semana. Realmente no existe un planeta así, pero sí que se me ocurrió que algunos viven en ese espacio porque cada vez parece que hay menos solidaridad, menos perdón, menos empatía, menos consideración hacia los demás, menos cooperación y petición de ayuda. El individualismo en el que nos encontramos nos hace considerarnos autosuficientes, sin necesidad de pedir ayuda… “ya lo hago yo”, “yo lo sé y si no, busco un tutorial” Pero ¿hay algo más maravilloso que pedir ayuda? ¿Hay algunas sensación más increíble que ayudar a quien nos pide esa ayuda?

    No somos superhéroes
    (más…)
  • El poder de las palabras

    No cabe ninguna duda que las palabras tienen un poder inmenso. Las palabras son un vehículo de comunicación enorme y, a veces casi el exclusivo entre personas, de ahí las interpretaciones, malos entendidos, lo que queremos decir y que no nos salen las palabras, lo que no dijimos y alguien interpretó como dicho por nuestra boca. Pero ante todo, tiene especial importancia las palabras que usamos y que decimos, porque nos constituyen como persona.

    (más…)
  • Si te sientes mal… siéntate bien

    Esa era una de las frases simpáticas que nos decían de pequeños. Con la intención, imagino de contestar de manera sarcástica o para quitar importancia a las posibles dolencias de cualquier enano. Algo que, obviamente, enfadaba a cualquiera. Por si fuera poco, el repertorio con este tipo de respuestas es amplio: me duele la barriga, pues tira de ell para arriba, Me duele el… (aquí cualquier parte del cuerpo) pues duélele tu a él y así el repertorio puede ser larguísimo. Sin embargo, ahora un poco más en serio, leí hace unos días algo relacionado con nuestras sensaciones y cómo nos afectan ¿Podemos controlarlas? ¿Estamos a merced de lo que dicta arbitrariamente nuestro organismo y no podemos hacer nada para cambiarlo? O, lo que nos interesa más, ¿si me encuentro mal puedo cambiarlo y empezar a sentirme bien?

    Siéntete bien
    (más…)
  • Te lo mereces

    Seguramente todo lo que estás pasando te lo mereces. Hay quien por cualquier circunstancia vive con miedo. Es como si no se mereciera aquello que tiene. Es una sensación extraña, como de excesiva humildad, como s no fuésemos dignos/as de aquello que tenemos y que nos brinda la vida. Por eso sería bueno disfrutar, saborear, paladear todo aquello que vivimos, porque lo que tenemos es lo que nos merecemos.

    Te lo mereces

    Lo mismo pudiera suceder desde el punto de vista negativo. Si las cosas no van bien, si no todo es tan perfecto o no sale como deseamos, es probable que algo no esté bien. No creo en la famosa ley de la atracción, pero sí que me parece lógico y normal —hay quien dirá que es el karma—, que si hacemos las cosas bien, seguramente en nuestro entorno todo irá bien. Mientras que si lo que damos es maldad, negatividad y mal rollo, es normal que la vida nos devuelva lo mismo. Es lo que merecemos.

    No me gusta hablar del karma, porque hay expresiones nuestras que dicen lo mismo. Recoges lo que siembras o quien planta tormentas recoge tempestades. Sí que es posible la ley del espejo, que viene a decir más o menos lo que estos dos refranes. Aunque, obviamente me surge una duda: ¿El bien el mal, lo que está bien o no, lo justo y lo injusto no es una cuestión arbitraria? Es decir, lo que para algunos está bien, puede que para otras personas esté mal o no sea del todo correcto.

    De cualquier modo prefiero pensar en lo positivo. En la extraña sensación en la que cuando las cosas nos van bien, no las disfrutamos porque parece que no nos la merecemos, cosa que no debe ser así. Lo mismo cuando estamos en un viaje o en un buen momento. Existe esa extraña de considerar que no nos lo merecemos y, a veces, esa sensación nos hace pensar que en cualquier momento de ese disfrute algo malo va a suceder, porque no nos lo merecemos. No tenemos derecho, no nos lo merecemos, cosa totalmente errónea. Sí que nos merecemos lo que tenemos, por lo que luchamos y lo que vivimos. Si que te mereces todo aquello que tienes y que vives y, desde luego, espero y deseo que sean muchas cosas buenas y positivas.

    Te mereces todo aquello que reflejas. Te mereces lo que llevas en tu corazón, todo lo bueno y bello que tienes dentro. Mereces una vida justo a tu medida, a lo que haces, a lo que eres a lo que sientes. No digas que no te lo mereces, no pienses que la vida te da más de lo que debería. Te mereces lo que tienes. Te lo mereces.

  • ¿De verdad es todo tan complicado

    A veces nos complicamos la vida en cosas realmente sencillas. Un simple problema de tráfico, una llegada tarde, un trabajo que no sale a tiempo, un pinchazo, una avería de un electrodoméstico en casa… y tantas otras cosas, hacen que nuestro día se convierta en un desastre y nada funcione a partir de entonces.

    En ocasiones, además, todas esas cosas se van sumando o alguna de ellas y nuestra vida se convierte en un desastre, la clave para solucionar esta situación es preguntarnos si de verdad es todo tan complicado, ¿es realmente tan grave eso que nos sucede?

    ¿Todo es un problema?
    (más…)
  • La Ayuda como actitud de vida

    Desde muchos ámbitos se nos dice que, como clave para alcanzar la felicidad, hemos de desarrollar alguna actividad de ayuda. Es decir, hacer algo por los demás, desarrollar algún voluntariado, integrarte en alguna ONG en la que ocupes tu tiempo en servicio a los demás es muy bueno para ser más feliz.

    Es un hecho probado. Estoy totalmente convencido que así es. Cuando se vive para los demás, cuando se trata de ayudar a otras personas, especialmente desfavorecidas, salimos de nuestro egoísmo, de nuestro deseo de tener más, de tratar de lograr más, para servir al otro/a, lo cual produce una sensación de bienestar tremenda, porque somos una familia humana, nos necesitamos, debemos ayudarnos unos a otros y desarrollar una vida de servicio, nos llena el corazón de alegría y felicidad.

    Ayudarnos nos hace más felices
    (más…)