Etiqueta: persona

  • Personas medicina

    En una reunión, de estas que tantas vivimos durante las pasadas fiestas, me fijé en una persona que iba de una a otra persona hablando con casi todos/as ¡qué persona más sociable! —pensaba— es capaz de aproximarse a cualquier grupo, conversar durante un rato y luego con otro. Sin embargo, al tiempo reparamos en un pequeño detalle. Cambiaba de grupo en grupo porque dejaban de hablar con ella. Al tiempo nos llegó el turno y se aproximó hacia donde estábamos. Su conversación era sobre los problemas que tenía. Hablaba de su salud, de lo lamentable que eran sus compañeros/as de trabajo. Así que claro, se movía de grupo en grupo, porque todo el mundo, tras unos minutos le dejaban de lado.

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  • No normalicemos las prisas

    Vivimos muy deprisa, no cabe duda. Los días pasan rápido, las semanas y los meses. Ya estamos en Navidad y parece que fue ayer cuando estábamos tumbados en la playa tomando sol. Sin embargo, no quería compartir una reflexión sobre lo rápido que transcurre todo, aunque sea cierto, sino de querer ir más rápido que el tiempo. Me viene todo esto a la cabeza porque escuché decir a una persona que para ver las series más rápidamente, las reproduce a 1,5 de velocidad. Las voces se oyen un poco “apitufadas” pero veo más capítulos.

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  • Te lo mereces

    Seguramente todo lo que estás pasando te lo mereces. Hay quien por cualquier circunstancia vive con miedo. Es como si no se mereciera aquello que tiene. Es una sensación extraña, como de excesiva humildad, como s no fuésemos dignos/as de aquello que tenemos y que nos brinda la vida. Por eso sería bueno disfrutar, saborear, paladear todo aquello que vivimos, porque lo que tenemos es lo que nos merecemos.

    Te lo mereces

    Lo mismo pudiera suceder desde el punto de vista negativo. Si las cosas no van bien, si no todo es tan perfecto o no sale como deseamos, es probable que algo no esté bien. No creo en la famosa ley de la atracción, pero sí que me parece lógico y normal —hay quien dirá que es el karma—, que si hacemos las cosas bien, seguramente en nuestro entorno todo irá bien. Mientras que si lo que damos es maldad, negatividad y mal rollo, es normal que la vida nos devuelva lo mismo. Es lo que merecemos.

    No me gusta hablar del karma, porque hay expresiones nuestras que dicen lo mismo. Recoges lo que siembras o quien planta tormentas recoge tempestades. Sí que es posible la ley del espejo, que viene a decir más o menos lo que estos dos refranes. Aunque, obviamente me surge una duda: ¿El bien el mal, lo que está bien o no, lo justo y lo injusto no es una cuestión arbitraria? Es decir, lo que para algunos está bien, puede que para otras personas esté mal o no sea del todo correcto.

    De cualquier modo prefiero pensar en lo positivo. En la extraña sensación en la que cuando las cosas nos van bien, no las disfrutamos porque parece que no nos la merecemos, cosa que no debe ser así. Lo mismo cuando estamos en un viaje o en un buen momento. Existe esa extraña de considerar que no nos lo merecemos y, a veces, esa sensación nos hace pensar que en cualquier momento de ese disfrute algo malo va a suceder, porque no nos lo merecemos. No tenemos derecho, no nos lo merecemos, cosa totalmente errónea. Sí que nos merecemos lo que tenemos, por lo que luchamos y lo que vivimos. Si que te mereces todo aquello que tienes y que vives y, desde luego, espero y deseo que sean muchas cosas buenas y positivas.

    Te mereces todo aquello que reflejas. Te mereces lo que llevas en tu corazón, todo lo bueno y bello que tienes dentro. Mereces una vida justo a tu medida, a lo que haces, a lo que eres a lo que sientes. No digas que no te lo mereces, no pienses que la vida te da más de lo que debería. Te mereces lo que tienes. Te lo mereces.

  • La Ayuda como actitud de vida

    Desde muchos ámbitos se nos dice que, como clave para alcanzar la felicidad, hemos de desarrollar alguna actividad de ayuda. Es decir, hacer algo por los demás, desarrollar algún voluntariado, integrarte en alguna ONG en la que ocupes tu tiempo en servicio a los demás es muy bueno para ser más feliz.

    Es un hecho probado. Estoy totalmente convencido que así es. Cuando se vive para los demás, cuando se trata de ayudar a otras personas, especialmente desfavorecidas, salimos de nuestro egoísmo, de nuestro deseo de tener más, de tratar de lograr más, para servir al otro/a, lo cual produce una sensación de bienestar tremenda, porque somos una familia humana, nos necesitamos, debemos ayudarnos unos a otros y desarrollar una vida de servicio, nos llena el corazón de alegría y felicidad.

    Ayudarnos nos hace más felices
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  • Ver el bien en todo

    Ser Positivo/a no es fingir que todo está bien. Ser positivo es ver el lado bueno de las cosas. Hay mucha crítica hacia la positividad. Hay quien dice que es una artimaña para disfrazar la realidad. Sin embargo, una de las mejores definiciones que he leído recientemente sobre “ser positivo” es, precisamente la capacidad de ver el lado bueno de las cosas. Ver el bien en todo.

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  • Yo quiero una persona que…

    amor egoista jesus marreroViendo un reality de televisión en el que las personas buscan parejas. Escuché a uno de los participantes decir: «yo quiero una personas que…», «me gustaría una pareja que…» y así, sucesivamente, el efímero protagonista hacía una serie de peticiones que se asemejaban más a una carta de Reyes Magos o santa Claus que a una verdadera relación sentimental. (más…)

  • Es que… eres un poco raro

    rarosNo te vas a los bares, estás felizmente casado, no sales de “marcha” todos los fines de semana, te gusta estar con tu familia… “tío… tu eres un poco raro”. Claro que hemos establecido unos cánones de la normalidad que a mi no me convencen. Ser normal hoy en día es preferir salir con los amigos antes que con tu familia cercana. Ser normal, al parecer, es quedar todos los días para tomar un cortado o una cerveza con alguien. Ser normal es salir a cenar o de fiesta cada fin de semana. La infidelidad, dicen por ahí, que también entra dentro de lo considerado “normal” para la sociedad del “todo vale”. Así cualquier persona que no cumple con esos estándares “es un poco raro”. (más…)

  • Una película romántica y un tuit

    20130106-233614.jpg Acabo de terminar de ver una de esas películas románticas que, si están bien hechas, nos hacen pensar que el gran motor del mundo es el amor. La PELI era «Tenías que ser tu», una comedia romántica en la que el corazón se impone a lo políticamente correcto y a las tradiciones. El tuit, por otra parte, de la red social Twitter decía «PAREJA PERFECTA es la que vuelve a intentarlo y luchan por estar juntos porque a pesar de lo dicho y hecho… el AMOR es más grande que todo». (más…)

  • El miedo al compromiso

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    El otro día me contaba una persona mayor que antiguamente las personas hacían tratos verbales que se mantenían en el tiempo de manera indisoluble. Negocios, acuerdos, préstamos, trabajos, se apalabraban y, con un simple apretón de manos, se rubricaban. Era gente de palabra. Hoy, sin embargo, nadie se atreve a emprender un negocio, formalizar una sociedad, trabajo o acuerdo, sin pasar por un notario, abogado o persona que formalice por escrito lo que previamente se ha convenido.

    De algún modo existe miedo al compromiso. Especialmente al compromiso personal. No muchas personas están dispuestas a entregarse a una causa determinada durante mucho tiempo. El futbolista firma por unas temporadas, los contratos indefinidos son una utopía, yo colaboro este año, el que viene, ya veremos. Así, por nuestra forma de ser, hemos ido abonando la desconfianza entre las personas y, aquello que hace años quedaba rubricado simplemente con palabras, ahora necesita de muchos trámites para formalizarse.

    De un modo particular me llama la atención, las estadísticas que cada año se publican sobre rupturas matrimoniales. Canarias, encabeza en nuestro país, el índice de separaciones y rupturas, superando la media nacional y al resto de comunidades autónomas. ¿tiene que ver con el miedo al compromiso? ¿con el clima canario muy caluroso, abierto a las salidas nocturnas? ¿Está relacionado, como apuntan otros, con el turismo?

    Siempre me ha llamado la atención el compromiso en la pareja. Hoy, encontrar matrimonios que cumplan sus bodas de plata es un auténtico milagro. Lo normal es hallar familias compuestas por padres y madres con sus novios y novias estableciendo una situación normalizada a la que ya nos hemos acostumbrado. Evidentemente, muchas y variadas situaciones han dado lugar a las rupturas. Pero, para concluir, quiero volver sobre el título de la reflexión, puede que hoy, por los cambios socialesexpreimentados,se dé con cierta frecuencia el miedo al compromiso.

    No se me ocurre juzgar ninguna situación, ni muchísimo menos condenar a nadie. Simplemente plantear una cuestión que siempre me ronda la cabeza. Si hoy queremos comprar una casa, no dudamos firmar un compromiso con un banco durante treinta o cuarenta años. Sin embargo, si tuviéramos que firmarlo con una persona, nos costaría mucho más estampar nuestra firma. Una relación de amistad, de pareja o cualquier otro tipo con otra persona nos cuesta mucho más mantenerla que con una entidad financiera. Y, sinceramente creo, debe ser objeto de una buena reflexión responder a este interrogante, quizá porque tiene razón ese viejo dicho «Allí donde pones tu corazón allí está tu tesoro»