Primero estoy yo, luego yo y después yo, decía un amigo. No tiene sentido hacer cosas por los demás porque dejas de quererte a ti mismo —continuaba diciendo— Hay que ser un poco egoísta, porque no se puede estar siempre pendiente de todo el mundo, hay que dedicarse tiempo, cuidarse, para estar bien. Si uno no está bien, no puedes estar bien con los demás.

