Parece otra burrada contradictoria, pero no lo es. Tus emociones no están aquí para hacer tu vida más difícil, sino para decirte algo. Sin ellas, no podrías crecer. A veces no nos gusta sentir nada malo, sino que preferimos un estado de felicidad y bienestar ¡A todo el mundo le gusta estar happy todo el día! Pero la vida no es así, nuestra vida no es así, porque nos encontramos de todo. Tenemos cosas buenas y malas, tenemos momentos mejores y peores, tenemos situaciones con las que vivimos mejor y otras peor. No existe, o al menos no debería existir, una vida siempre feliz, siempre happy —por mucho que nos lo quieran hacer creer—, como tampoco existe, ni debería existir una vida que es un drama continuo, porque sería insoportable.


