Etiqueta: culpa

  • ¿Culpa o responsabilidad?

    Me salió mal por tu culpa, yo tengo la culpa de todo lo que ha sucedido o la culpa es mía, son algunas de las frases con las que nos hemos familiarizado y acostumbramos a decirlas con regularidad.  Sin embargo, la culpa se queda simplemente en eso, en culpa, pero la responsabilidad nos abre otros caminos y opciones. Es cierto que de una manera innata hemos aprendido que hemos de ser culpables. En el propio juicio a una persona: eres culpable o inocente. Sería muy distinto que la sentencia fuera responsable o no responsable del delito que se le imputa. El mismo vocabulario nos da una nueva perspectiva. Pensemos en las dos frases: Es usted culpable o es usted responsable? ¿A qué nos invita cada afirmación?  La de culpa nos deja sin opciones. Eres culpable y punto, no hay más.  La de es usted responsable sí que nos invita a reparar o pensar que es nuestra responsabilidad y por eso el deber moral es de reparar ese daño.

    Leer más: ¿Culpa o responsabilidad?

    Sentirme culpable no sirve de mucho, sentirme responsable sí que puede arreglar alguna cosilla.  Sentir culpa por haber hecho algo un poco regular no lo arregla. Ser responsable y asumir la consecuencia de esa situación sí que me pone en camino.  La culpa inmoviliza, la responsabilidad nos invita a reflexionar y buscar soluciones. Así de simple. Por tanto, la tarea, como para tantas otras cosas, será ir eliminando de nuestro vocabulario la culpabilidad y tratar de sustituirla por la responsabilidad.   

    Incluso en el mundo fantástico de los sentimientos, cuando nos culpabilizamos por lo que sentimos, nos aboca a quedarnos simplemente en eso, a no buscar soluciones; sin embargo, al responsabilizarte de tus sentimientos, la cosa cambia. Por ejemplo, cuando digo me siento culpable por tener miedo. Ahí queda. Miedo y punto. No hay más.  Sin embargo, cuando soy responsable por sentir miedo. Veo que tengo la opción de reflexionar y buscar alguna solución para cambiar esa situación si lo deseo.  

    Lo curioso es que con mucha frecuencia se utilizan las palabras sin caer en la cuenta del contenido que llevan.  Podemos utilizar aleatoriamente una palabra u otra. Pero la carga que tiene cada una es muy diferente. Si de manera continua usamos la palabra culpa, me culpo, de algún modo me estoy limitando, me estoy maltratando y evitando que pueda desarrollarme y crecer.  Usando la palabra responsabilidad, diciéndome “Soy responsable”, asumo lo que ha ocurrido me invita a un camino abierto al cambio, a la prosperidad, al desarrollo, a la mejora. 

    Así por tanto, nuestro trabajo será ver qué elegimos decir de manera consciente, ¿me culpabilizo o me responsabilizo? ¿Prefiero quedarme en una culpa estéril que no conduce a nada o tratar de buscar soluciones? Simplemente con que cada vez que pronunciemos la palabra culpa, nos demos cuenta y se encienda un semáforo rojo para ver mentalmente que es una palabra inadecuada, ya estaremos en el camino del progreso. Así que la pregunta es para ti ¿Qué prefieres culpa o responsabilidad?

  • Tu tienes toda la culpa

    Las culpas suelen hacer mucho daño. Tanto si culpabilizas a los demás, como si te quedas anclado en un error que cometiste, culpabilizándote, es muy probable que no puedas progresar, que te llenes de negatividad y resentimiento que hará de ti una persona bastante huraña y antipática. Por eso no estaría de más solucionar y olvidar las culpas que no sirven de nada.

    ¿Tienes la culpa de todo?
    (más…)
  • La culpa es de…

    Y podemos continuar la frase con cualquier cosa dejando fuera de nuestra área de influencia cualquier problema que tengamos. Si algo malo me sucedió es por culpa de alguien, si se me perdieron las llaves de casa porque alguien las quitó de su sitio, si un trabajo salió mal, es porque otros se equivocaron, si la comida no salió buena es porque en el super me dieron productos de poca calidad, si las cosas no salen como estaban previstas es porque alguien es un incompetente… así podríamos hacer una lista infinita… Siempre es culpa de otros. 

    la culpa es de... (más…)

  • Por culpa de…

    Hace unos días quedé atónito ante el enfado de una persona. Contrariada por llegar tarde, lanzaba todo tipo de improperios ¡Cuando llegue a casa se va a enterar!, ¡Por su culpa llego tarde!, ¡Ayer me fastidió el día y por eso llego tarde hoy! y otras lindezas que me dejaban sin palabras. Simplemente asentía toda aquellas culpabilidades en silencio sin saber qué decir. En esas ocasiones, ante el enfado de una persona, considero que lo mejor es escuchar y  guardar silencio.

    ser positivo por culpa de (más…)