Las cosas son del color que las pintamos. Cada cual le da color a su comida, a su vida, a su dieta, a todo lo que hace. Por eso aquellas cosas que hacemos de mal humor, al trancazo, a lo rápido, para terminar, no pueden salir bien. Y es una ley que sirve para todo. Para todo. Hoy la comida no me quedó rica, pero es que la hice deprisa y corriendo y con un poco de mal humor porque… Ahí está la respuesta de que la comida no quede tan buena.

