Pero hay que sanarlas. Todos/as tenemos heridas de distinta consideración. Unas más grandes que otras. Unas más profundas, otras más superficiales, pero hemos de tratar de curarlas de sanarlas y, sobre todo, lo más importante es no seguir hurgando en ellas, porque de ese modo nunca cicatrizarán, nunca se curarán.
No podemos dejar la cabeza en blanco. Bueno, algunas personas si lo consiguen durante unos segundos de manera consciente y cuando dormimos que estamos en descanso aunque los procesos vitales siguen su curso. Generalmente en la mayor parte del tiempo nuestra mente trabaja en pensamientos buenos, malos o regulares, pero está todo el tiempo funcionando como una lavadora.
Darle vueltas a las cosas, pensar los pensamientos… (más…)
Puede parecer extraño, pero es así. Nuestra mente se adapta a los distintos momentos que vamos viviendo, de modo que lo que recordamos no es tal como creemos, no con total exactitud. Distintos estudios demuestran que nos vamos adaptando a las circunstancias y que, lo que recordamos no es exactamente como pensamos.
Seguramente las expectativas son el peor enemigo que tenemos. Creer, esperar, considerar que… el “yo creía que…” Las expectativas no son nada buenas. No significa que no tengamos que tener sueños ni aspiraciones, sino más bien esperar cosas que no podemos controlar, que se escapan a nuestras manos. Por tanto, como si fuera un partido de fútbol o de cualquier otro deporte, expectativas 0 – Realidad 9 o más, o que gane por goleada.
Las expectativas casi siempre se quedan en esperas… (más…)
Manolo es un albañil que cada mañana acude a su puesto de trabajo “por obligación”. Tiene deudas contraídas de una vida normal: coche, hipoteca, algún préstamo. Cada día no ve la hora de salir del trabajo para irse a charlar con los amigos o realizar una actividad de ocio. En otra cuadrilla está Pedro, otro albañil que parece dejarse la vida en cada bloque que pone, cada día se enfrenta a un reto distinto: alicatar de la manera más proporcional posible, poner los pisos más alineados o sentar los bloques de la manera más perfecta. Al salir se reúne con sus amigos, hace deporte o cualquier otra actividad de ocio poniendo todo su corazón en lo que practica ¿Qué hace que dos personas con idéntico trabajo, derechos, vacaciones, etc, tengan visiones tan distintas de su vida y su trabajo?
A diario mantenemos muchísimas relaciones. Esas relaciones determinan todo ¿De qué manera te relacionas con tus amigos/as? ¿Y con tus compañeros/as de trabajo? ¿Con la familia? Seguro que fácilmente podemos aportar muchos criterios de cómo nos relacionamos con otras personas. Pero la cuestión no son solo las relaciones personales, sino como nos relacionamos con todo lo que nos rodea.
Tenemos en casa la sana costumbre de celebrarlo casi todo. Digo casi porque seguramente habrá alguna cosa que se nos escapa. Cumpleaños, santos, aniversarios, el día de…, el final de trimestre, vacaciones, cualquier logro que tengamos, lo celebramos. Me di cuenta que era una buena cosa al leer una entrevista a integrante de una tribu que hablaba de la felicidad. Afirmaba eso: lo celebramos todo: Que llueve, lo celebramos, que hace sol, también. Cuando hay alimentos y cuando no lo hay. Siempre hay cosas que celebrar. Es una buena forma de invitar a la felicidad a nuestras vidas: celebrándolo todo.
Para nuestras acciones tenemos dos opciones, dos puntos de vista desde las que emitir nuestra decisión. Somos bipolares. Sólo podemos elegir situados en un lado de una línea imaginaria que tenemos en cada cual. Podemos elegir desde el lado de la luz o de las sombras; desde el amor o desde el odio. La mayor parte de nuestras acciones, por no decir todas, se basan en un lugar o posición en la que nos encontramos ¿En cuál de ellas te sitúas?
Si no vas a cumplir tus propósitos, mejor no los hagas. Un porcentaje abrumador, un 90 % de la población no cumple con aquello que se propone al comienzo del año. Acaba de iniciarse 2022 y muchas personas piden, se proponen, realizan una lista de cosas que quisieran hacer a lo largo de este año. Me imagino que conocen las tres peticiones más repetidas: Hacer deporte, dejar de fumar y una dieta equilibrada o bajar de peso. Sin embargo, con el paso de los días, esos propósitos quedan en el olvido. Nueve de cada diez personas tira la toalla. Por eso, lo mejor es no hacer ningún tipo de propósito para este 2022.
Nueve de cada diez personas no cumplen los propósitos de año nuevo(más…)
Nuestra autoestima es clave para un buen desarrollo personal. En ocasiones tenemos depositada todas nuestras expectativas fuera de nosotros/as, en las circunstancias, en tener un buen trabajo, un éxito que nos llegará desde fuera, porque alguien nos da algo y no porque lo merezcamos. Mereces ser feliz. Por tanto, es más que importante creer en cada uno de nosotros/as, cree en ti.