Siempre En Positivo

Siempre en Positivo

  • >Slow Down

    >Acabo de leer un correo que habla del “Slow Down”, ralentizar, en español. El correo viene a concluir en que yendo más despacio podemos disfrutar mucho más de las cosas. No le falta razón. Hoy la frase más pronunciada tiene relación con el tiempo del que disponemos: “estoy liado”, “no tengo tiempo para eso”, “no llegaré nunca, tengo prisa”, son frases que están a la orden del día. En lugar de eso, se propone el “ralentizar”, con un montón de propuestas desde la comida hasta el estilo de vida. [leer completo]

  • > Otra forma de ver la crisis

    >Me pareció muy interesante este texto de Gabriel García Márquez, acerca de la crisis. No digo que la crisis no exista, pero, a veces, nos dejamos influir de una manera bárbara por los agoreros, que nos condicionan de sobremanera. Le invito a leer el artículo [leer artículo de Gabriel García Márquez]

  • >Efímera vida

    >Recibimos la triste noticia de la muerte de un amigo, padre de dos niñas del colegio donde estudian nuestros hijos. Un infarto, al parecer, se llevó la vida de Jesús. Nada se puede hacer ya salvo algunas oraciones y el consuelo de los que quedan pero sí que nos lleva a reflexionar sobre la brevedad de nuestra vida. [leer completo]

  • >¿Los medios reflejan lo que sucede en la sociedad?

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    Tengo algunas dudas sobre cuál es la respuesta correcta. Anoche estaba viendo un programa de televisión sobre alcohol y drogas los fines de semana, donde cada una de las imágenes que se mostraban era cada vez más duras. Accidentes de tráfico, jóvenes borrachos o consumiendo drogas, donde parecía que había una competición por ver quién conseguía escandalizar más con lo que hacía. [leer completo]

  • >Hacer pis con ropa

    >Hoy mientras me tomaba el sol en la piscina, presencié una escena que me resulta familiar. Una madre en la ducha con una hija menor de dos o tres años, insistía para que su niña hiciera pis en la ducha con el bañador puesto, cosa que no consiguió, por supuesto. Me resulta familiar, porque también recuerdo con cariño cuando tratamos de hacer lo mismo con nuestros hijos, tampoco lo logramos. La única diferencia estriba en que en el caso de los niños, es bastante más llamativo ver a un niño en la ducha con el bañador bajado haciendo pis. [leer todo]

  • >La necesidad de tener éxito

    >Estaba viendo una película, me gusta mucho el cine, una película corriente, de las que sirven para simplemente pasar el rato. Una pareja se lamenta de no tener éxito. Como tantos otros filmes cuentan la historia de muchos que llegan a Broadway con la intención de encontrar éxito rápido en Edmundo de la escena. Pero la vida no les sonríe. [leer más]

  • >Desgobernados

    >Leí esta mañana un interesante texto de un inspector que cuenta las vicisitudes de su andar por algunos institutos en la península. Con toda la razón del mundo, el hombre asevera que existe un evidente desgobierno en los hogares y, por ende, en las aulas. El artículo tiene por finalidad dar un tirón de orejas a los padres porque el mal comportamiento que, en la mayor parte de los casos, vienen heredados de las casas. Además, si a esto, unimos que cuando se les envían notas de mal comportamiento, los padres no se inmutan, el lugar de enseñanza se convierte en una bomba que explota varias veces al día. [leer más]

  • >Distraidamente

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    El otro día les conté a los chicos la historia del Carpintero. Aquel hombre que en su vejez, decide retirarse de su oficio de carpintero, que había desarrollado toda la vida. Al comunicárselo a su jefe, éste acepta, pero le pide que haga una última casa. El carpintero abatido y cansado construye aquella última casa, sin ganas, mal hecha, con materiales de mala calidad, con el fin de terminar antes. Tremenda fue la sorpresa del carpintero, cuando al terminar aquel último trabajo, el jefe le da aquella casa como regalo de jubilación. La moraleja del cuento viene a decirnos que depende como vivamos construyamos nuestra casa, así será. Depende de cómo hagamos nuestro día a día así seremos. Cada día construimos un poco de nosotros mismos.
    Cada día en el camino del trabajo, me encuentro muchas personas que caminan distraídamente, parece como si nada importara, como si fueran autómatas programados que realizan la misma función cada día, en medio de una gran cadena de montaje, cuyas piezas realizan siempre el mismo recorrido. Parece que caminamos despistadamente, que avanzamos despistadamente y así se nos pasan los días, casi sin emociones, sin vivencias, sin aventuras.
    Sin embargo, considero que cada día es una nueva aventura, cada día se nos presenta ante nosotros una nueva oportunidad para seguir crecer, para ser mejores, para disfrutar de todas aquellas cosas maravillosas de que disponemos. Cada día es diferente es maravilloso, único, irrepetible y exclusivo para cada uno de nosotros.
    No hagamos como el carpintero que termino tan tristemente su último trabajo, construyamos nuestra casa de manera feliz y alegre, sabiendo que cada día añadimos una pieza única e insustituible a esa fantástica construcción que es nuestra vida.

  • >Incoherencias médicas

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    Esta mañana he ido al centro de salud y me sigue llamando la atención ver a los que van vestido de blanco, vaya usted a saber si son enfermeros, médicos, sanitarios…, fumando.
    Escuché hace algún tiempo, con mucha razón, que una de las claves para erradicar el consumo de tabaco es que los encargados de nuestra salud no fumaran. Es una cuestión bien lógica, porque sabiendo el daño que causa a la salud; porque lo ven todos los días, es su trabajo, lo normal sería que no fumaran.
    Pero vivimos en un mundo de incoherencias, donde parece que todo da igual o que el hecho de que el médico fume no tiene ninguna importancia, pero sí que la tiene.
    Ciertamente, no me imagino a un profesor de autoescuela, saltándose los semáforos. Tampoco me imagino a un policía robando en una tienda, ni a un ladrón dirigiendo el tráfico. No debe ser correcto que un socorrista ahogue a las personas en la piscina, ni que un portero meta goles en su propia puerta.
    Sin embargo, algunas de esas cosas pasan. Como ya indicaba los médicos fuman, a veces los policías no son buenos y a lo mejor algún socorrista si ve que le van a despedir porque su piscina es muy tranquila, puede que sumerja a alguno para no perder su trabajo.
    Una palabra que ha enervado a más de uno y que usa la Iglesia con cierta frecuencia, es la del relativismo. Sin duda alguna vivimos en época de relativismo: todo vale. El médico puede fumar, el policía es malo y el guardameta a lo mejor encaja algún gol, si le pagan por ello. No existe coherencia ni tampoco un conjunto de normas morales o escala de valores por la que nos regimos. Todo da igual. Vivimos en la vida fácil. ¿Será eso bueno?.
    Seguramente no, porque ¿qué conclusión puedo sacar cuando veo que el médico que me atiende desprende un terrible olor a tabaco?. ¿Qué me puede contar él, si le digo que voy a su consulta para dejar de fumar?. Seguramente pensaremos ¡puede que no sea tan malo!. ¿Qué sucede cuando un policía local de La Laguna, como salió hace poco en las noticias, es detenido por tráfico de drogas y está implicado en una red de narcotráfico?. ¿Qué pasa cuando nuestros administradores, en lugar de administrar el dinero se llevan comisiones por ello?. Creo que no pasa nada.
    Da igual, no importan las consecuencias. Y esta sensación flota en el ambiente. Nuestros jóvenes lo perciben y lo practican.
    Da lo mismo fumar que tomar drogas, ir en la moto sin casco que correr en dirección contraria por la autopista. Todo da lo mismo. Y se lo estamos diciendo todos, no de una forma explícita pero sí con nuestras actitudes y formas de actuar: con el policía que forma parte de una red de narcotráfico, con el médico que fuma, el profesor que no enseña, con el político que roba, la corrupción, la vida fácil.¡¡¡Basta!!!. Me dirá usted. ¡No todos lo hacen!. Cierto. Pero intente usted acordarse de una noticia buena que escuchó ayer en las noticias, trate de recordar a alguien que haya dejado de fumar o que hizo algún buen gesto. ¿Le cuesta no?. Ahora trate de rememorar el último caso de corrupción política, ¿Cuándo vio por última vez a un médico fumando?, ¿una noticia de maltrato?, ¿una de violencia?. Seguro que se acuerda con más facilidad. Luego, no se porqué demonios tenemos más presente las cosas negativas que las positivas. Seguramente porque nos impactan más. Por tanto es posible que haga más daño en nuestra formación personal un médico que fuma, que uno que no lo hace. Por eso quizá, sería bueno que existiera un poco más de coherencia, entre lo que somos y lo que hacemos, entre lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que enseñamos y vivimos. Puede que así, todos nos asombráramos y hasta repudiáramos a un médico que fuma.

  • >Mujer víctima de violencia en Tacoronte

    >Anoche murió una chica en Tacoronte, víctima de su ex–pareja. Y, como dijo Jesús antes de padecer, “Hoy mi alma está triste”. Triste por no entender las circunstancias que llevan a una persona a cometer tal atrocidad. ¿Quién tiene la culpa de esto? Algunos culpan a la justicia, otros a la policía. “nadie la protegió”, nadie hizo nada. Evidentemente poco o nada se puede hacer cuando una mente perturbada planea una acción de este tipo. Aunque quizá si haya algo que podamos hacer.
    Los medios de comunicación juegan hoy un papel muy importante en nuestra sociedad. En el caso de la violencia que tiene como víctima a las mujeres, los medios de comunicación están continuamente informando a los potenciales de asesinos lo que tienen que hacer. Hay que matar y luego suicidarse y, eso es lo que ocurrió anoche en Tacoronte. El agresor mató y luego se mató. Es lo que vienen haciendo los asesinos de mujeres hace mucho tiempo. Con anterioridad, si lo recuerdan, cometían el delito y luego huían. También hubo una época en la que, dañaban y luego se entregaban. Pero no, ahora “lo que hay que hacer” es matar y matarse, es lo que sale en los medios.
    ¿Se podría hacer algo? Seguramente si. Estoy convencido de que una buena estrategia en este tipo de casos es el silencio. No me refiero a la censura, sino más bien al silencio, para no informar a los potenciales agresores de cómo hacerlo, para no dañar a las víctimas y a sus familiares. Sería simplemente informar de los hechos, pero sin dar muchos detalles. Probablemente, así, no estaría tan de moda, asesinar mujeres ni a nadie, ni tampoco se diría como hacerlo.
    Sin embargo, por desgracia, el ser humano está inclinado a conocer los hechos con el mayor lujo de detalles, nos gusta el morbo y los medios de comunicación, conocedores de este hecho informan y recrean lo sucedido, sin saber que están haciendo mucho daño.
    Mi alma hoy está triste, porque, que yo sepa no había ocurrido ningún hecho de estas características en Tacoronte, en mi pueblo, en mis calles. La tristeza hoy impera en mi pueblo, que ha visto como una mujer es víctima de violencia.