Cumplir años no es algo que me guste. No es que quiera impedirlo, sino que no me gusta demasiado la frase. Cumplir, parece como realizar algo obligatoriamente o debido. Siempre me ha chocado esta expresión, pero me tocó celebrar la fecha de mi nacimiento (sería otra forma de decirlo) y, lógicamente fue algo sencillamente maravilloso. No porque hubiera una gran fiesta, no por los regalos, sino por la sensación de alegría y gratitud que se respira en ese día. (más…)
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Cumplir años
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San Valentín ¿comercial o pasional?
Siempre h
e pensado que «los días de…» tienen una doble lectura. Para algunos supone simplemente un día comercial más en el que estamos obligados a regalar para cumplir con lo establecido, mientras que para otros sirve para recordarnos o celebrar algo. No cabe ninguna duda que los extremos siempre son malos. Atrincherarse en cualquier postura, sin tener la capacidad de cambiar impide que avancemos y crezcamos. Por eso, hemos de quedarnos con lo bueno que nos puede aportar la celebración. (más…) -
A los carnavales voy… pero con mis colegas
Es un mensaje que nos llega desde distintos ámbitos y, como casi siempre, aceptamos la propuesta sin rechistar: el carnaval es para mi. Durante unos días no tengo novio ni novia, ni pareja que valga y, en el caso de estar inmerso en algún tipo de relación, durante unos días se le pone una pausa o se abre un paréntesis para hacer lo que me venga en gana (poder ser infiel). Parece ser que esa es la nueva definición de carnaval.
Es obvio que se trata de la fiesta de la carne, enraizada en una despedida alocada antes de empezar el tiempo de cuaresma, siguiendo esa directriz, parece que todo vale. Cada miembro de la pareja sale por su cuenta, tiene licencia para establecer relaciones esporádicas con otras personas sin dar explicación alguna. (más…) -
¿Es posible que las personas cambien?
La respuesta es sí. Porque estamos en continuo cambio. No sólo es posible, sino lo más probable que las personas cambien con el tiempo. Otra cosa bien distinta es pretender que otros se adapten a nuestras expectativas. A veces, erróneamente, alguien nos puede prometer cambiar para agradarnos o queremos cambiar a alguien para que sea como nosotros queremos. ¡Tremenda equivocación! El cambio, si es que se da en la persona, compete únicamente al interesado. Es en singular. Por tanto sí que es posible el cambio profundo, radical, opuesto, definitivo… pero siempre desde el convencimiento individual, casi nunca se produce un cambio duradero bajo la influencia de otros. (más…) -
Es que tratamos con personas
La vida, nos lleva con su vorágine, a comportarnos como autómatas. Nos levantamos casi siempre a la misma hora, hacemos las mismas cosas, vemos más o menos a la mismas personase diario y eso, probablemente, nos automatiza, nos desconecta con el mundo, nos hace menos humanos. En las empresas se busca lograr los objetivos, en las familias llegar a fin de mes, en la escuela cumplir con lo programado y así nos convertimos en máquinas olvidándonos que estamos rodeados de personas. (más…) -
¿Qué te impide ser feliz?
Con cierta frecuencia me leo un artículo que tengo guardado que se titula «Las cinco cosas que la gente lamenta en su lecho de muerte» y es la reflexión de una enfermera que trata con pacientes terminales que han confesado, entre otras cosas que les hubiera gustado permitirse ser más felices. Por tanto, la pregunta es obvia. ¿Qué te impide ser feliz? (más…) -
Reflexiones magas
Tras celebrar de una manera intensa, como no podía ser de otra forma, estas fiestas, me detengo a escribir sobre el último de los acontecimientos de la Navidad: La Epifanía o los Reyes Magos. De ahí lo de reflexiones magas ;-). Algunas viviencias de los días 5 y 6 de enero me hacen pensar que todo evoluciona, no sé si adecuadamente, construyendo una sociedad en la que los mayores tienen prohibido ser niños y estos, ante la avalancha de regalos y materialismo, son más exigentes y egoístas. (más…) -
La luz de la alegría
La Navidad es alegría. Las luces de las calles lo dicen. Gente y más gente… que van y vienen felices, alegres. Compran, gastan, felicitan, no hay tiempo para el rencor. Todo es alegría. La luz es alegría. Villancicos, música, fiesta y más alegría. Gente y más gente salen a pesar de la noche, a pesar del frío. Las alegres luces de la noche nos alumbran… -
¿Felices Fiestas?
Se trata de una frase q
ue pronuncian mucho en este periodo en el que ya nos encontramos. Esa forma de “buenos deseos” me parece de lo más descafeinada que existe. Es como una felicitación “light”. Seguramente, con el deseo de no molestar o respetar cualquier creencia, le quitamos validez y sentido a las cosas. Más lógico sería decir: Feliz Navidad, Feliz entrada de año o felices reyes, según vayamos celebrando cosas. Sin embargo, utilizamos el genérico “Felices Fiestas” que a mi, no me dice nada. Es como si el día de tu cumpleaños te dijeran “Feliz” y quitaran el necesario “cumpleaños” (más…)

