Los dolores no son buenos. Creo que a nadie le gusta el dolor. Especialmente si es un dolor físico, molesto, que nos impide realizar nuestras actividades cotidianas. Sin embargo, debemos ser más fuertes que el dolor. Es más, la propuesta de hoy es ser más fuertes que nuestra dolencia, evitando centrarnos en esa molestia, poniendo nuestra atención en otras cosas que no sea ese dolor.










