Etiqueta: tristeza

  • Tanta felicidad me pone enfermo

    A la tan discutida felicidad le crecen más enanos. La Cherofobia. La cosa consiste en personas que tienen aversión a la felicidad. Como decía antes: tanta felicidad me pone enfermo. Y no es para menos, visto que todo el mundo aparenta ser feliz en sus perfiles, en sus vacaciones, con sus bailes y con todo lo demás.

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  • La tristeza de la costumbre

    Cada día recorremos los mismos lugares, hacemos los mismos caminos, comemos casi las mismas cosas y nos acostumbramos, perdiendo la ilusión que teníamos al principio. A veces, perdemos ese brillo de la alegría “porque siempre ha sido así” o “porque soy así”. La costumbre, hacer lo mismo, nos enclaustra, nos ata y nos impide ser más felices y alegres. Hay que evitar acostumbrarse a lo de siempre y, para eso, nada mejor que ver todo con ojos nuevos.

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  • Cuando las cosas no van bien

    No todo es alegría. En la vida también hay momentos para otros sentimientos. ¿Qué hacer cuando aparece la tristeza, el enfado o la melancolía? Desde este espacio, donde valoramos como gran herramienta para ser felices y la positividad como medio para afrontar la vida, hay que reconocer que no todo es de color de rosas. ¿Qué hacemos cuando las cosas no van bien?

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  • Terminar con la tristeza

    Durante este fin de semana escuché una conferencia sobre la tristeza. A simple vista parece una barbaridad que se pueda hablar tanto  (una hora) de un sentimiento tan negativo para las personas. Pero no cabe duda que es una actitud en la que en alguna ocasión nos hemos instalado, así que de lo escuchado y algo más de mi cosecha plantearé como luchar contra la tristeza.

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  • El duelo y la Navidad

    navidad jesus marreroAlguien cercano a la familia me dijo hace unos días que estas navidades habían de ser tristes. Notaríamos la ausencia de dos personas ya que en los dos últimos meses fallecieron mi madre y mi tía. Ambas vivían juntas en casa de mi madre y, lógicamente, son una ausencia notable. Sinceramente, no me esperaba ninguno de los dos fallecimientos, aunque reconozco que en las personas mayores el tiempo siempre corre en su contra. Conscientes de ello, tenemos la esperanza de un día más, de un un cumpleaños más, de unas navidades más… Esa sensación va alimentando la esperanza y el optimismo para seguir disfrutando de nuestros seres queridos. Sin embargo, no llegaron a estas navidades. (más…)

  • Nuestra mente como un teléfono móvil

    cerebro movilCada vez estoy más convencido que nuestra mente, nuestra forma de ser, nuestro pensamiento es cambiable, tal como llaman los entendidos, la plasticidad cerebral. Sin embargo, también observo que hay quienes creen que no es así. Es decir, quienes piensan que su vida es un horror, porque les ha tocado esa “lotería” y es imposible cambiarla. Lo peor es que esas personas se suelen enviar “automensajes” que en nada ayudan a mejorar su situación, tales como “siempre me toca a mi”, “esta es mi cruz”, “nada me va salir bien”, “mi vida es un castigo…” y decenas de lindezas por el estilo.  (más…)

  • Demasiado preocupados

    preocupadosAunque estamos en época en la que para muchos predomina el descanso, da la impresión que andamos demasiado preocupados. A algunos les preocupa lo que se encontrarán a la vuelta del trabajo, a otros que pasará con aquel proyecto que quieren emprender pero que no termina de cuajar. También hay a quien parece que la vida no le sonríe, sino que le llena de preocupaciones. Para colmo de males, las noticias, casi siempre negativas, nos dan motivos para agobiarnos por este maltrecho mundo. (más…)

  • Ya no es Navidad

    termino la navidadCon la misma premura con la que ha desaparecido los adornos navideños y los alumbrados, también se ha ido apagando la sonrisa y felicidad de las personas. Ya no es Navidad y se nota. No hay sonrisas amables, no hay gestos de cariño, no hay alegría. La fiesta ha terminado. Ya no toca ser feliz.

    Los detractores de esta fiesta alegan, precisamente, la falsedad de quienes sólo se muestran felices en esta época. Sin embargo, prefiero al menos, unos pocos días felices al año antes que ninguno.  (más…)

  • Me hubiese gustado permitirme a mí mismo ser más feliz

    ser feliz jesús marreroHace unas semanas leí un breve artículo muy interesante escrito por una enfermera de cuidados paliativos, donde recogía los lamentos de las personas en su lecho de muerte. Una de las cosas que se quejaban las personas es el no permitirse ser feliz. La pregunta, entonces, es obvia ¿Qué te lo impidió? La respuesta también es de cajón: “Tu mismo/a”. Pero ¿Cómo es posible?, si yo toda la vida me la he pasada o persiguiendo la felicidad… No puede ser.  (más…)

  • No nos dejemos arrastrar por las tardes tristes

    Con el cambio de hora comienza verdaderamente el otoño. No importa que la estación entrara oficialmente un mes antes, porque ahora las tardes parecen más tristes. Anochece antes, hay algunas lluvias, el cielo está gris y todo invita a la tristeza. Sin embargo, hemos de descubrir que somos nosotros los que hemos de saber gestionar lo que sucede fuera. Cada cual es capaz de decidir cómo le afectan aquellas cosas que pasan alrededor.

    Cada día pasan en nuestro entorno cientos de acontecimientos, pero cada cual es el que decide el modo en el que le afectan. Siempre hemos pensado que no podemos luchar contra una tarde gris y lluviosa, sino que hemos de aceptarla estoicamente y asumir que debemos interiorizar lo que ocurre fuera. No cabe duda que esta actitud no es buena para nosotros.

    No podemos cambiar el tiempo, pero sí podemos cambiar la manera en que nos afecta. Es probable que ante una tarde triste, como la de hoy, muchos piensen poco se pueda hacer, pero sí que podemos hacer muchas cosas. Podemos pensar que somos desgraciados por la lluvia o pensar que este líquido es muy bueno para nuestros campos. Podemos pensar que la lluvia nos fastidia el paseo de la tarde o coger el paraguas o el chubasquero y salir de todas formas. Podemos pensar que ahora no da tiempo de hacer nada con estas tardes tan cortas o disfrutar del recogimiento y leer un buen libro en el calor del hogar.  Cada cual elige la respuesta que da a este acontecimiento. Todo son esquemas mentales que podemos ir cambiando con algo de práctica.

    Entramos en u periodo, que dicen algunos es proclive a la depresión, por tener menos luz solar, porque salimos menos, porque el beneficioso sol caliente menos. Pero cada día se abre una nueva oportunidad para disfrutar y celebrar la vida. Porque es bastante triste que una tarde o la lluvia sea capaz de controlar mi estado de ánimo. Cada uno es el dueño de sus sentimientos y podemos cambiar, cuando nos plazca, una tarde de lluvia por un rato de risas y de alegría. Eso depende sólo de nosotros. Dejarnos arrastrar por una circunstancia nos hace ser bastante marionetas y frágiles. Así que debemos entrenarnos en ser capaces de cambiar nuestros estados de ánimo, porque sólo cada cual puede y debe elegir como se siente.