¿Cuántas veces hemos empezado una frase con esa afirmación? A mucha gente, a todo el mundo le gusta, todos van a ir… son sentencias que utilizamos de manera errónea y frecuente, bien porque queremos apoyar algo que pensamos y dale más valor. Por tanto, generalizar es una manera de impedir nuestro desarrollo y apertura a nuevas posibilidades que se nos brindan cada día.