Pensé que la palabra no existía, porque sólo la había escuchado en conversaciones coloquiales. Pero sí, arrinconar existe y dice el diccionario de ella: poner en un rincón o lugar retirado, acosar a alguien no dejándole que escape o privar del cargo o confianza que gozaba. Pero ¿qué sucede cuando no hacemos eso a una tercera persona, sino que nos lo hacemos a nosotros mismos? Cuando nos arrinconamos, nos atrincheramos en una postura poco flexible y nos marginamos casi sin sentido.
Etiqueta: ser positivo
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¿Por arte de magia?
Esperamos que las cosas sucedan. Tentamos a la suerte, esperamos que nos caiga encima una sobredosis de felicidad y alegría. Rezamos, nos encomendamos a…, echamos cartas, pero ¿realmente esperas que todo suceda por arte de magia? La magia necesita de un mago. Por lo tanto, si queremos conseguir algo, tendremos que poner algo de nuestra parte y no esperar a que todo ocurra “por puro arte de magia”
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¿No esperar nada para ser feliz?
Los modelos de felicidad y paz orientales tienen como hilo conductor la reducción o eliminación del deseo. Hay quien opina que parte de nuestra infelicidad reside en tener expectativas que no se cumplen. Sin embargo, en la otra cara de la moneda se sitúan quienes afirman que, para tener éxito, tienes que visualizarlo. Es decir, imaginarte, ver como serás cuando consigas aquello que te propones. Entonces, ¿Quien tiene razón?
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El terrible mundo de la queja continua
Oigo a algunas personas quejarse. Unos del trabajo, de lo mal que va el país, de las elecciones sin solución, del consumismo, de lo caro que están los precios y lo poco que suben los salarios…asi, conviene preguntarse ¿tiene sentido quejarse? Unos afirman que tiene sentido la queja, porque al menos, de esa manera, se quedan aliviados. Sin embrago, en ocasiones, tras la queja, subyace una actitud negativa y catastrófica, con cierta inclinación a verlo todo mal y sin solución. En ese caso la queja si que no tiene sentido, no soluciona nada.
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El egoísmo de la infelicidad
Se nos ha vendido la idea que para ser feliz primero debo ser yo, luego yo y para finalizar yo. Probablemente sea una deformación de una propuesta que nos invita a que para ser felices, hemos de tener buena autoestima y estar bien con nosotros/as mismos. Obviamente, nadie puede transmitir ni hallar felicidad si interiormente no se encuentra bien. Sin embargo, desde el punto de vista del consumismo, esta idea se pervierte para invitarnos a ser felices únicamente haciendo lo que nos place: Si te hace feliz algo, cómpratelo, para ser feliz tienes que tener muchas cosas nuevas y modernas, olvidando a los demás, la relación con los otros/as.
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El arte de sumar
No estamos acostumbrados a lo positivo. Por costumbre o por contagio nos «negativizamos» haciendo que nuestra vida sea un poco más triste, negativa, restando. Es posible y, además bueno, sumar en lugar de restar. Es mejor hablar y aclarar antes que criticar. Con una actitud positiva, aunque algunos no la consideren válida, nuestra vida es mucho mejor. Apúntate a sumar, a ver el lado bueno de las cosas, a sonreír, a la amabilidad… y todo eso se te devuelve con creces. (más…)
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¿Vives o sobrevives?
Aquí tirando, me dijo una persona hace unos días, cuando le pregunté ¿Cómo estás? Algunas personas no sólo tienen ese tipo de contestaciones, sino que además lo sienten así. No soy quien para juzgar, pero me parece que “ir tirando” no es una forma de vivir la vida. Por eso lo de ¿vives o sobrevives? ¿Cómo es tu vida?
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¿Ser Positivo nos deprime?
En las últimas semanas se están publicando varios informes en los que indican que no es nada bueno la positividad ni los mensajes positivos. No sirve de nada una actitud positiva, ante la vida, sino que, según lo que he leído, tiene el efecto contrario. Entonces… voy a cerrar el blog.
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La felicidad va por dentro
Las redes sociales nos invitan a contarlo todo. Pocas cosas quedan para la intimidad. Todo o casi todo debe ser público y comentando en el mundo digital para que los conocidos y no tanto sepan como celebras tu cumpleaños, como adornas la casa por navidad o lo bien que lo estás pasando en una fiesta. En contraposición hay otro modelo de felicidad interior, silenciosa, de bienestar que nos invita a disfrutar de nuestra vida en lo íntimo en lo personal, sin exteriorizarlo todo ¿con cuál te quedas?