Seguramente, si un dermatólogo lee el título, se enfadará conmigo. Pero no me refiero al protector solar, que sí es necesario. Lo que sucede es que estos días, viendo el uso del protector solar, he pensado que quizá nos protegemos demasiado. Puede que nos estemos protegiendo mucho de la vida. No nos dejamos tostar por los sentimientos, nos protegemos por si los miedos, por el qué dirán. Usamos demasiado protector.
Etiqueta: positivo
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Invertimos demasiado en cosas
Estamos en verano, un tiempo propicio para disfrutar, para ser felices. Sin embargo, este periodo a veces lo malgastamos persiguiendo cosas que no son tan importantes. A veces, nos centramos más en hacernos la foto del lugar donde estamos, antes que disfrutar verdaderamente de ese espacio. En otras ocasiones invertimos mucho en elementos materiales que, teóricamente, dan más bienestar a nuestra vida, pero que finalmente, quedan arrimados en un rincón de la casa.
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Una serie de catastróficas inseguridades
Una de las aficiones que me gusta practicar es la música. He aprendido algo de manera autodidacta y, como digo con frecuencia, hago algo de ruido con la guitarra. Entre mis propuestas incumplidas figura siempre dedicar más tiempo semanal a la música, pero por desgracia es algo que dejo por otras cosas. Ayer tocaba junto a otras personas en una celebración y en una de las canciones me equivoqué. No recordaba bien la melodía y me puse a tocarla. Terminó en un disparate. Aparecen los nervios y las inseguridades. A partir de entonces, aunque sea levemente, en todos los temas que interpreté con posterioridad cometí errores. ¿Por qué? Por la inseguridad que me surgió a partir del primera equivocación.
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Felices, sin pareja y con poco dinero
Así dice el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que somos los españoles. Lo cual no está nada mal, sobre todo en lo referido a la felicidad de la que tanto se habla y se escribe. El dinero debe ser un medio y no un fin, por tanto no ha de ser lo más importante y lo de la pareja, es algo más controvertido; porque como dice el proverbio, a veces más vale solo, que mal acompañado. Pero, en el otro lado de la balanza se sitúa la necesidad de compartir y vivir con otras personas el trayecto de nuestra vida.
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Este es mi mejor…
De esta manera empezamos algunas frases para elogiar el buen momento en el que nos encontramos, Este es mi mejor verano, mis mejores vacaciones, este ha sido mi mejor curso, este es mi mejor amigo… Sin embargo este tipo de sentencias, más que ayudar pueden perjudicarnos porque ¿después del mejor qué viene? ¿Algo peor o más mediocre? La solución está, por tanto, en el equilibrio.
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Por no preguntar
De mi tío recuerdo con cariño una frase que me ha marcado a la hora de tomar decisiones, preguntar, participar o decidirme a algo. El decía que «más vale un minuto colorado antes que toda la vida descolorío» A veces, por no preguntar generamos confusiones dejamos de hacer algo o tomamos decisiones que cambian el curso de un acontecimiento. Por eso es siempre mejor preguntar. Es preferible pasar un minuto colorado.
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En vacaciones, un cambio de actividad
Llega el tiempo de descanso para algunos. Un tiempo que se confunde con la ociosidad absoluta, cosa que no es buena en absoluto. Cuando llega este periodo más que vacaciones, prefiero pensar en un cambio de actividad. No es positivo ni productivo pensar en las vacaciones como un periodo para no hacer nada en absoluto, por eso es más que recomendable en vacaciones cambiar de actividad y ocupar nuestro tiempo libre con actividades que durante el año no podemos realizar.
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¿Todas las desgracias vienen juntas?
Ayer estaba en un establecimiento, cuando empiezan a tener problemas con una cañería que no estaba bien, teniendo que cerrar el aseo. Luego, se estropea el ordenador generando confusión al no poder atender adecuadamente a la clientela. Finalmente optan por cerrar porque todas las desgracias se juntan ¿o no?
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¿Ser o estar?
Estás muy guapa, le dijo el cuando la vio con aquel vestido espectacular. La protagonista se sintió halagada pues había comprado para la ocasión. Gracias, respondió ella tímidamente, sabiendo que tenía razón, aquel vestido realzaba su belleza. Hasta aquí todo bien. Se trata obviamente de una escena de una película. No hay nada extraño salvo en el vocabulario que empleamos. A veces, muchas veces diría yo, empleamos palabras sin darle ninguna importancia. Sin embargo, afecta infinitamente a nuestro bienestar. Fijémonos en la primera frase: Estás guapa. ¿Es lo mismo estar guapa que ser guapa?
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¿Somos negativos por naturaleza?
En una lectura me encontré con una afirmación psicológica tremenda: generalmente somos negativos. Técnicamente se llama «sesgo de negatividad» y que propone que involuntariamente prestamos más atención a sentimientos desagradables como el miedo, la tristeza, la rabia porque afirman son más fuertes que los positivos. Por tanto, podríamos decir que ¿somos negativos por naturaleza?