Así de simple y sencillo. He estado leyendo sobre el proceso de la atención y como funciona en nuestro cerebro. Ser consciente de ello nos puede acercarnos un poco más a nuestra felicidad y bienestar.
No atendemos a la atención. Es decir, con bastante frecuencia dejamos que nuestros pensamientos caminen a sus anchas, cuando podemos ser capaces de decidir que pensamos y qué no. Focalizando, poniendo la atención en determinadas cosas, somos capaces de mejorar nuestro bienestar y, por tanto, ser algo más felices.


