Miramos con recelo, al menos es mi caso, los datos sobre los países más felices del mundo mundial. Probablemente, porque casi siempre ganan los mismos, quedándonos el resto consolados, con no ser lo últimos de la lista. Personalmente tengo una duda casi existencial ¿Cómo se mide esa felicidad? Ponen un termómetro en alguna playa o en el interior de una montaña o cueva? ¿Preguntan a la gente? Pongámonos un poco serios y veamos cómo florecen esos indicadores
