La sociedad actual nos ha traído algunas actitudes poco saludables, como la excesiva preocupación por el futuro. La raíz de esta forma de actuar puede deberse a la incertidumbre por lo que va a ocurrir o el querer cumplir con los compromisos a largo plazo. Tal vez un contrato que ha de cumplirse durante muchos años, una hipoteca o una compra aplazada hace, en ocasiones, que no disfrutemos del momento presente. Así, por tanto, preocuparse en exceso por lo que pasará en el futuro, no es bueno, ni saludable y mucho menos práctico. (más…)