Abrir las ventanas, airear, dejar que entre toda la claridad y la luz. Son buenas propuestas que podemos hacernos para empezar el año. Como dicen algunos, volvemos ya a la rutina —expresión que no me gusta nada—, en el que casi todo vuelve a la normalidad. Tras las fiestas, empiezan las clases, los días de descanso y habrá que pensar en quitar la decoración navideña, si no lo hemos hecho ya. Pero para empezar el año hay que abrir las dos ventanas. Se trata de una expresión que me gustó mucho y que simboliza como tenemos que dejar que todo lo bueno entre en nuestra vida, abriendo de par en par las ventanas de nuestra vida.


