¿Y por qué? Esa es mi pregunta. Los anuncios, los videos, las felicitaciones que circulan por la red nos hablan de una Navidad diferente, que no es igual a la de años anteriores pero ¿Por qué nos centramos siempre en lo que no tenemos o en lo que no puede ser? Tal como proponía la semana pasada, parece que siempre andamos centrados/as en lo que no tenemos, en lo negativo, en lo que nos falta, en lo que no vamos a poder hacer, pero ¿Por qué demonios no nos centramos en lo que sí tenemos, en lo que podremos hacer en lo que vamos a compartir.


ue pronuncian mucho en este periodo en el que ya nos encontramos. Esa forma de “buenos deseos” me parece de lo más descafeinada que existe. Es como una felicitación “light”. Seguramente, con el deseo de no molestar o respetar cualquier creencia, le quitamos validez y sentido a las cosas. Más lógico sería decir: Feliz Navidad, Feliz entrada de año o felices reyes, según vayamos celebrando cosas. Sin embargo, utilizamos el genérico “Felices Fiestas” que a mi, no me dice nada. Es como si el día de tu cumpleaños te dijeran “Feliz” y quitaran el necesario “cumpleaños”