Escuché en la radio —me encanta este medio—, hablar del sesgo de negatividad. Esta propuesta afirma que ante dos posibilidades idénticas tendemos a la más triste o negativa ¿será cierto? Ponían un ejemplo: Nos regalan un refresco y eso nos alegra, pero si lo perdemos o se nos rompe, nos molesta y crea en nosotros un malestar peor que la alegría de tener ese refresco o cualquier otro objeto. Ante la misma cosa, una positiva y otra negativa, nos quedamos más con lo negativo ¿Por qué es eso? ¿Será que estamos programados para la negatividad?









