Ya lo aprendí todo, ya he batido mis records, estoy en la cima. No hay nada más… son frases limitantes en todos los sentidos. De algún modo creer que no hay nada más allá hace que se pierdan las perspectivas y que caigamos en un pozo o depresión. Son signos de estancamiento que nos invita a movernos. Si se dan esos pensamientos o creencias, si consideramos que está todo hecho y que no hay nada más, el deber sería empezar a movernos hacia otro lugar, buscar nuevos retos y propuestas









