Nada fuera de nosotros nos da la felicidad. No hay nada en el exterior que influya en nuestra vida. Considerar y creer esto supone un cambio radical en el significado y sentido de la felicidad, de nuestra felicidad. Es verdad que hay muchísimas cosas que nos influyen. Es cierto que nos emocionamos con una película o con cualquier situación que vivimos en nuestro entorno. No hacerlo, sería inhumano. Sin embargo apegarnos a esos sentimientos, suele ser dañino. De ahí que el desapego sea tan necesario la felicidad.
