Nos dejamos guiar por el siempre ha sido así, porque es lo menos malo, porque ¿Qué voy a hacer? ¿Que hago si no? ¿A dónde voy? Y al final nuestra vida se convierte en un tedio total en el que somos esclavos de las circunstancias o de lo que los demás quieren de nosotros/as. La clave será, por tanto, sin darle demasiadas vueltas a la cabeza, pensar bien lo que hacemos.
