No es lo mismo que le toque la lotería a mi vecino que me toque a mi. No es lo mismo que tenga un accidente un conocido que lo tenga yo. No tenemos el mismo punto de vista cuando tenemos una vivencia en primera persona que cuando la miramos desde la barrera. Ni siquiera nos afecta igual una noticia de suceso cuando ocurre al otro lado del mundo que, cuando sucede en nuestra calle o nuestro barrio.
