Esperaba que con el tiempo cambiara. Nuestra relación no era de película, ni siquiera de de televisión. Tenía sus días mejores y peores, pero esperaba que cambiara. Me había prometido que cuando nos fuéramos a vivir juntos, todo sería diferente. Sin embargo, lejos de mejorar la situación, lo que ocurrió es que empeoró. Aquellos situaciones que no me gustaban mucho, lejos de diluirse, se acentuaron y nuestra convivencia y relación se convirtió en algo insoportable.
