Autor: suso.marrero@gmail.com

  • Cómo dar un buen cucharonazo. Subvención de 7 millones a cocineros vascos

    He recibido esto y alucino… Siete millones de euros para siete cocineros.

    No está mal.  A millón por cucharón. Inconcebible, si no lo leo en el BOE (ver archivo adjunto), no lo creo.

    No puede ser, y menos en estos años de crisis -por mucho que el Gobierno necesite los votos del PNV- que se regalen 7.000.000 EUR (1.164.800.000) Ptas) a unos POBRECITOS (Arzac,Arguiñano, Subijana, Berasategui, etc) cocineros vascos y Mondragón Unibertsitatea, todos ellos socios fundadores de «Basque Culinary Center Fundazioa» a través de un Real Decreto lleno de verborrea y demagogia barata, para justificar lo injustificable. (más…)

  • La vida es un espejo

    Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano.

    Él respondió así:

    La Política sin principios,
    el Placer sin compromiso,
    la Riqueza sin trabajo,
    la Sabiduría sin carácter,
    los Negocios sin moral,
    la Ciencia sin humanidad y
    la Oración sin caridad. (más…)

  • No consigo comprender la violencia

    Hoy en los exteriores del instituto de mi hijo, cuando nos íbamos en el coche, presencié lo que parecía ser un «ajuste de cuentas». Un espacio se abrió entre la marea de estudiantes, para dejar al descubierto como un chico golpeaba a otro que huyó ensangrentado. (más…)

  • Domingos, días de san Nada

    La sociedad ha ido cambiando, a nadie la cabe la menor duda. Sin embargo, una de las costumbres que más ha mudado es la actividad que se realiza en domingo. Recuerdo con mucho cariño el domingo, como un día especial en el que las familias salían de excursión, iban al monte, a la playa, realizaban alguna actividad. Sin embargo, ahora al disponer también del sábado libre en algunos casos o también de una agotadora jornada laboral durante la semana, hemos convertido al domingo en el día de san Nada. Día en el que parece están prohibidas las actividades. (más…)

  • Interesante artículo sobre educación de Carles Capdevila

    Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca. Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga . Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba. Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años .   (más…)

  • Carta de una docente a la Señora Aguirre

    MUCHAS GRACIAS SEÑORA AGUIRRE

    ¡¡¡Por fin!!! Estoy realmente encantada con trabajar 20 horas semanales y pensé que este día no iba a llegar nunca. ¿De verdad que ya no vamos a tener que cumplir con los artículos 70 a 81 de la Orden Ministerial de 29 de junio de 1994 que establecía que los docentes trabajamos 37 horas y media? ¿Es cierto que ya no tengo que permanecer en el centro 27 períodos semanales y dedicar 10 horas y media semanales a claustros, juntas de evaluación, preparar mis clases, preparar exámenes y corregirlos? ¿Ya no hay exámenes? ¿Puedo decir chorradas durante 55 minutos a 30 menores de edad porque ya no tengo que preparar lo que les voy a contar? ¿Me ha quitado usted por fin esas horribles horas complementarias en las que yo hacía guardias de patio? ¿No sustituiré a mis compañeros cuando falten, ni atenderé a la biblioteca a razón de 5 horas semanales? ¿Ya no tendré que coordinarme con mi jefe de departamento una hora a la semana para que supervise el cumplimiento de una programación que no tendré que preparar nunca más? ¿Ya no voy a ser tutora? Entonces… ¿Ya no tendré que acudir a esas  reuniones de tutores para coordinar el plan de acción tutorial con la orientadora? ¿Ya no tendré que tratar nunca más en la hora de tutoría que, afortunadamente ya no existe, de temas tan intrascendentes para nuestros alumnos como la resolución de conflictos, la autoestima, el compañerismo, el tabaquismo, la anorexia, etc.? ¿No tendré que controlar el absentismo de los alumnos de la tutoría que nunca me asignarán? ¿No tendré que detectar nunca más las carencias, los problemas y las necesidades de mis alumnos? porque, entiendo que no tendré tiempo en mi horario semanal de 20 horas de clase mondas y lirondas para coordinarme con el departamento de orientación. ¿Ya no pasaré una hora semanal haciendo llamaditas a las casas para contactar con las familias e informar de cómo evolucionan los niños? ¿Ya no voy a tener que recibir nunca más a los padres preocupados por sus retoños porque sólo voy a dar 20 horas de clase semanales? Esto, además, aumentará enormemente la productividad en la comunidad de Madrid: ¿Qué es eso de pedir permiso en el trabajo para entrevistarte con el tutor de tu hijo? (más…)

  • El corcho pedagógico. Bonito relato para quienes nos dedicamos a la enseñanza

    Un inspector visitó una escuela primaria.  En su recorrido observó algo que le llamó la atención: una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio,los alumnos hacían un gran desorden; el cuadro era caótico.

    Decidió presentarse:»Permiso, soy el Supervisor… ¿Algún problema?»

    «Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos…   No tengo láminas, no tengo libros, el CEP no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles…»  (más…)

  • Lo ideal es ilegal

    Este fue un eslogan que utilizó una radio durante el proceso de legalización de las Frecuencias Moduladas en Canarias. Contemplando la imagen parece que no se trata de un simple eslogan sino de una actitud humana casi generalizada. A todos parece gustarnos llevar la contraria, rebasar los límites, desobedecer lo impuesto. Sin embargo, los problemas comienzan cuando mi desobediencia a las normas entra en conflicto con otras personas que la quieren cumplir o que tampoco le gusta nuestra actitud. (más…)

  • Entregarse a los demás, da la felicidad

    Recibir también es importante y, a veces, seleccionar a quien dar, también.

    Uno de los inconvenientes que le encuentro al Twitter es la imposibilidad de un dialogo amplio, argumentado, ya que las intervenciones se limitan a 140 caracteres. Ayer por la mañana leí esta frase y me gustó por eso la tuiteé. Decía algo así como el título de la entrada: «Entregarse a los demás da la felicidad». Sin embargo, una de las maravillas del tuiter es, precisamente, como dice un amigo, que siempre se estornuda, alguien dice «salud». De modo que recibí una respuesta al tuit con frase que aparece en segundo lugar «Recibir también es importante y seleccionar a quien dar, también». (más…)

  • Cuando perdemos la libertad… aparece la tristeza

    Uno de los tesoros más preciados que reconozco en el ser humano es la libertad. Un derecho inviolable que posibilita que cada cual pueda expresarse sin tapujos, pueda pensar, seguir, creer, realizar aquello que en conciencia considera oportuno, sin que nada ni nadie se lo impida. Sin embargo, como dice el viejo dicho «Mi libertad se acaba donde empieza la del otro». Así, algunos creyendo estar en el total derecho y uso de la libertad son capaces de vulnerar la de otros. (más…)