Parece una tontería, pero no lo es. Vivir una vida en la que no tengamos todo atado y bien atado, produce bienestar. La razón es sencilla, si todo está controlado, si tenemos todo pautado, preparado y previsto, vamos a vivir entre el aburrimiento y la rutina. Para evitarlo hay que soltar las riendas a la improvisación y al cambio. No tenemos, ni debemos tenerlo todo controlado.
Autor: suso.marrero@gmail.com
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Eres lo que quieres
Vivir en sociedad tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Probablemente uno de los mayores inconvenientes consiste en tener que ser como los demás esperan de nosotros/as. La vida en sociedad hace que adoptemos unas costumbres, una forma de ser que a veces no son lo que realmente queremos o pensamos. Precisamente el tener que fingir, tener que ser lo que los demás esperan, hace que nos sintamos frustrados e infelices.
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Como ser creativos
Desde muchos ámbitos se nos propone ser creativos/as y, sin embargo, parece que la creatividad es exclusivo de artistas, escritores o bohemios. Pero no me cabe la menor duda que todos/as podemos ser creativos en nuestra vida diaria y podemos fomentar la creatividad en actividades cotidianas. La creatividad, tal como la veo, se desarrolla teniendo en cuenta algunas cuestiones.
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¿Ficción o Realidad?
A los niños pequeños les cuesta distinguir al principio de sus vidas entre lo que es real y lo que no. Imaginan y creen que lo que aparece en las pantallas es real. Así, hay que explicarles bien cuando se trata de una película, cuando es una noticia real, para que aprendan que a veces no todo lo que vemos es cierto. En la actualidad parece que ocurre lo mismo, las redes sociales, los medios de comunicación nos plantean un mundo que no sabemos muy bien si es verdadero o falso. ¿La imagen que muestran las personas en sus perfiles es real, siempre están así de felices, siempre lo pasan así de bien… es ficción o realidad?
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Revisiones y propósitos
Terminamos un año y a punto estamos de comenzar otro. Es frecuente realizar balance de lo que ha supuesto el periodo que terminamos y hacer buenos propósitos para el siguiente. Hay mucha literatura de cómo afrontar lo que se nos viene encima, sin embargo no me preocupa demasiado.
Recuerdo que hace años este momento era muy importante. Anotaba los propósitos, miraba bien los errores y aciertos del año que termina. Sin embargo, hoy en día, no sé si por la edad o por el aprendizaje, ya no me traumatizo por ninguna de las dos cosas. Simplemente vivo el presente.
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Todo es perfecto
La vida es simple: es así. Muchas veces nos empeñamos en pretender que las cosas sean como queremos, como pensamos o soñamos. Sin embargo, la vida es así: perfecta en todas sus dimensiones. Este es un gran secreto para evitar frustraciones porque las algo no sale tal y como lo teníamos previsto.
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Tener todo previsto
Habitualmente dejamos la ropa preparada, el material del trabajo dispuesto, la comida en la nevera… Desarrollamos decenas de operaciones organizativas para tener una vida dentro de las previsiones que hacemos… ¿pero qué pasa si dejamos algo sin preparar? ¿es posible dejarnos llevar, improvisar o necesariamente tenemos que ser super previsores y tenerlo todo atado y bien atado?
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¿Por arte de magia?
Esperamos que las cosas sucedan. Tentamos a la suerte, esperamos que nos caiga encima una sobredosis de felicidad y alegría. Rezamos, nos encomendamos a…, echamos cartas, pero ¿realmente esperas que todo suceda por arte de magia? La magia necesita de un mago. Por lo tanto, si queremos conseguir algo, tendremos que poner algo de nuestra parte y no esperar a que todo ocurra “por puro arte de magia”
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¿No esperar nada para ser feliz?
Los modelos de felicidad y paz orientales tienen como hilo conductor la reducción o eliminación del deseo. Hay quien opina que parte de nuestra infelicidad reside en tener expectativas que no se cumplen. Sin embargo, en la otra cara de la moneda se sitúan quienes afirman que, para tener éxito, tienes que visualizarlo. Es decir, imaginarte, ver como serás cuando consigas aquello que te propones. Entonces, ¿Quien tiene razón?
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Tu felicidad depende de la gestión de tus recuerdos
No cabe duda que nuestra vivencia personal nos condiciona. No es lo mismo nacer y vivir en una familia acomodada, que en un barrio periférico o marginal. Sin embargo, tanto, naciendo en un lugar como en otro, nuestra felicidad depende de lo que hagamos con todo lo que tenemos en la cabeza.
