Siempre hay un margen de mejora

Ya lo aprendí todo, ya he batido mis records, estoy en la cima. No hay nada más… son frases limitantes en todos los sentidos. De algún modo creer que no hay nada más allá hace que se pierdan las perspectivas y que caigamos en un pozo o depresión. Son signos de estancamiento que nos invita a movernos. Si se dan esos pensamientos o creencias, si consideramos que está todo hecho y que no hay nada más, el deber sería empezar a movernos hacia otro lugar, buscar nuevos retos y propuestas

Siempre se puede crecer

Si todo el mundo creyera que no hay margen de mejora, es muy probable que no tuviéramos los inventos de los que hoy disfrutamos. Si fuese una norma la imposibilidad de progresar, es seguro que ningún atleta habría conseguido bajar de diez segundos los cien metros lisos, que no disfrutaríamos de todos los productos que hoy tenemos ni de sus avances tecnológicos y científicos, pero hay quien se desafía y considera que siempre hay algo que mejorar y cambiar, que siempre hay posibilidad de progreso.

Lo contrario es caer en el tedio del “siempre se ha hecho así”, “no hay posibilidad de cambio”, “siempre soy así o siempre sucede así”, sentencias que nos limitan e imposibilitan el progreso. Creer que hay un margen de mejora no significa que tengamos que hace todo diferente, ni que haya que dar grandes cambios a nuestra vida, sino que puede ser simplemente añadir pequeñas modificaciones. Si practicas algún deporte, sería tan sencillo como tratar de sacarle algún segundo más a tu recorrido, en cualquier trabajo viendo de qué manera puedes algo diferente y mejor no con la finalidad de buscar grandes hazañas, sino de obtener resultados sencillamente distintos, que nos motiven, que nos ayuden a seguir creciendo.

Nunca se deja de crecer

Pongamos como ejemplo la tecnología. Cada cierto tiempo se mejoran las prestaciones de muchos elementos tecnológicos que usamos diariamente: móviles, televisores, ordenadores, electrodomésticos, etc. Si echamos la vista atrás vemos que hace años era imposible ver un vídeo a través de un dispositivo móvil con cierta calidad, las videoconferencias era algo reservado a las películas de ciencia ficción y hoy en día son una auténtica realidad. La razón es muy sencilla: hay quienes no se conformaron con la calidad que daba aquel dispositivo y creía que podría mejorar. Alguien consideró que añadiendo algo más de memoria, poniendo un nuevo chip, mejorando algún detalle, se podría obtener mejor rendimiento y así fue.

El ser humano no deja de crecer. Dicen que hay partes del ser humano que siguen creciendo. Nuestra vida ha de ser así, un continuo crecimiento. Hoy en día se ha demostrado la plasticidad de nuestra mente, podemos seguir aprendiendo, cambiando y mejorando de por vida. Así que hagamos caso a lo que nos demuestra la naturaleza y sigamos adelante, creciendo, mejorando, aprendiendo, especialmente porque es bueno para nuestra vida. Lo contrario, quedarnos en el tedio, en el aburrimiento, en la limitación de una vida que puede dar mucho más y que así será siempre que pongamos algo de ganas y motivación. Así que la pregunta, la decisión está en ti ¿vas a aplicar ese margen de mejora? ¿Vas a seguir creciendo?

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